

A propósito de los Danzantes de Corpus Cristi de Nirgua e Independencia en el Estado Yaracuy.
Por Luis Alfredo Valles Silva
Corría el año 1984, cuando luego de haber regresado, muy emocionado de un festividad de Danzantes de Corpus Cristi, la cual año tras año, y por mas de doscientos, según las estimaciones de sus cultores, se desarrolla en una población costera del Estado Aragua y a la cual me unen lazos de familiaridad muy fuertes, junto a un grupo de amigos, los cuales hoy día, debido tal vez a adversidades del destino o a cambios de estilos de vida o sabrá Dios el porque, ya no comparten conmigo mis andanzas de curioso y ansioso buscador de manifestaciones danzarias tradicionales de esta, nuestra “Venezuela Folklórica “, al regresar recordaba las palabras que un una ocasión, allá por el 1980, cuando recién creado, el hoy extinto, por razones desconocidas e inexplicables por parte de los entes rectores de la cultura en el estado Yaracuy, me refiero el Centro de Cultura Popular Don Teófilo Domínguez, institución pionera en el rescate y difusión de las verdaderas manifestaciones populares y tradicionales de los pueblos del estado Yaracuy y de Venezuela, amen de la especializada e interesante formación que se le dio a mas de un millar de niños, niñas, jóvenes y adultos del estado, pero bueno tal vez esa era su misión y allí culminaba, el asunto es que allí el Profesor Miguel Ángel Castillo Portillo, para mi, el mejor Gerente de Cultura que tuvo el sector en Yaracuy, a la par, podría además decir, con William Ojeda García, ambos en épocas y gestiones diferentes, allí se desarrolló un interesantísimo Curso de Técnicas de Investigación etnográficas de Campo con el antropólogo y musicólogo Rafael H. Salazar, taller que marcaría mi vida para siempre, dicho taller como primera fase, pues posteriormente, es decir en años siguientes realizamos otros talleres de iguales “quilates” con las historiadoras Lisbella Páez Valladares, Doris de Salcedo y Circe de Pulido. Durante el desarrollo del Taller con el Antropólogo Rafael Salazar se contemplaba una sesión de práctica de campo, la cual no pudo esarrollarse motivado, en una parte al factor tiempo y otra al factor de disponibilidad de recursos, pues éramos un grupo bastante numeroso de participantes, sin embargo el Antropólogo Salazar, nos facilitó una importante lista de posibles investigaciones que podríamos abordar oportunamente, algo sumamente impactante para mi fue el haber citado la existencia en Yaracuy de una Diablada Danzante de Corpus Cristi en Nirgua y otra en Independencia, de hecho yo si me día la tarea de indagar sobre la antigua existencia de estas Diabladas, de hecho mis trabajos al respecto dieron sus frutos y hoy día gracias a Dios y a las personas que gentilmente cooperaron conmigo y con quienes me acompañaron en esos días, está en proceso de reactivación definitiva, no obstante ello será un logro, cuando realmente la comunidad la valore, le de su importancia sociocultural verdadera y sea “desenclaustrada” de los planteles educativos o educacionales que la han encasillado como proyectos de aulas o de aprendizajes, limitando su verdadera socialización comunitaria, ocasionando que los propios “nirguenses” o “nirgüeños” no vean la manifestación mas que como un desfile escolar y mas lastimosamente vean a los danzantes que participan, la mayoría de las veces hasta obligados por los tutores (llámesele maestros, maestras, profesores o
profesoras) pues si no participan no obtendrán buenas calificaciones, como unos simples disfraces carnestolendos.
Me permito, como deber ineludible mencionar a los informantes claves para iniciar el proceso de investigación participativa en Nirgua con su “Diablada Corpuscristiana” el Primero fue, el ya fallecido Don Isidro Ojeda, llamado “El Abuelito de Nirgua”, gracias a él se pudo reconstruir la base musical de la danza y para lo cual fue escrita en partitura por el Maestro y Músico Simón Camacaro Andrade docente musical para ese entonces en el Centro de Cultura Popular Don Teófilo Domínguez, Don Isidro, fue quien además nos refirió otros informantes claves, entre ellos a Don Juan Ramón
Núñez, hoy dia también fallecido, este cultor danzante de aquellas Diabladas nirgüeñas de los años idos, el último viviente conocido por lo menos en aquel entonces en Nirgua. A este insigne caballero, le debemos la reconstrucción de las figuras coreográficas o “danzas” que caracterizaron y caracterizan al grupo de Danzantes de Corpus Cristi de Nirgua, asimismo que la indumentaria o vestuario empleado, otros informantes de gran valor para la reconstrucción de esta manifestación fueron el Profesor Héctor Silva y su señora Esposa la Profesora Bertha de Silva; las Hermanas Tortolero, el Profesor Julio Lucena y otros, cuyos nombres no llegan a mis recuerdos y me disculpan por ello.
A partir de 1988, con el elenco del Grupo Escénico Danzas Yaracuy, entre estos debo mencionar a Jhonny Rubén López Medina y su hermano Giovanni López, a José Paulino Ramírez Sierra, a José Luis “Pepe” Mendoza Bazán, a Ramón Antonio “Toño” Barrios López, Elvis Alexander Rodríguez, entre otros, juntos iniciamos con la información obtenida, el ciclo de pre reactivación, es decir en dos ocasiones fuimos y danzamos en las calles de Nirgua, el propio día de Corpus, pero ello no trascendió de forma alguna, los pobladores nos miraban como un grupo de locos brincando por su pueblo, ya esa generación de habitantes no conocían, en lo absoluto esta manifestación, no fue si no hasta unos cuantos años después cuando nuevamente, un grupo de Danzantes del Danzas Yaracuy, hiciéramos otro intento por presentarle a los “nirgüenses” ó “nirgüeños” algo que es de ellos y que no han sabido valorar en todo su esplendor, es asi pues, como en el año 1996, lo recuerdo, porque fue un año antes de la realización de los Juegos Nacionales Juveniles de Yaracuy’97, donde me desempeñé como Coordinador General del Departamento de Cultura, cito algunos de los participantes para ese entonces, Juan Carlos Hernández, Willibardo Valladares, Oscar Antonio González, Juan José Milano Villalobos, Noel Sevilla Vargas, Elio Escalona, Wilcar Azuaje Parra, Miguel Salazar Parra, entre otros Danzantes, como cuatristas o músicos participaron Arquímedez Serrano Figueredo, Ewad Ramón Gutiérrez, Francisco Piña Gutiérrez y Jesús Montesino Martínez, ya para el año siguiente toman el liderazgo de organizar la danza, los para ese entonces esposos Camacaro (Alejandroy Marisabel), luego de haber recibido un taller o adiestramiento previo de parte de mi persona (Luis Valles Silva), recuerdo que dicha inducción se les dio en un taller que organizara la profesora Noris Ramos en la antigua sede de la extinta Compañía Regional de Teatro en el Módulo del Barrio “El Cazabe” en la parte noroeste de San Felipe, es a partir de ese entonces que esta pareja de trabajadores culturales de Nirgua, con su agrupación de proyección cultural “Sol Naciente de Nivar” dan inicio a una nueva etapa de los Danzantes de Corpus Cristi allí, hasta cuando irrumpe la profesora Noris Ramos, con un contingente numeroso de danzantes provenientes, básicamente, de la cátedra de “Sociocultural” que la misma impartía a los estudiantes para profesores en las aulas de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL) en San Felipe, a los cuales se les adicionaban otro buen número de niños y niñas estudiantes de escuelas donde los estudiantes de la UPEL, mayoritariamente daban clases como maestros no graduados, a partir de allí se inicia una especie de competencia, para atribuirse el supuestamente, verdadero impulso de la manifestación, pues Marisabel ya distanciada, en el trabajo cultural de Alejandro Camacaro, con su Grupo Sol Naciente asegura que es ella la pionera, por su parte la Profesora Noris Ramos, dice lo propio, lo cierto es que año tras año, ambas docentes se encargan de preparar un buen número de niños, niñas, jóvenes y adultos, estudiantes todos para un colorido desfile escolar por algunas de las principales calles y avenidas de Nirgua, de hecho, por ejemplo la Profesora Noris Ramos programa la Misa del Santísimo en la Iglesia Principal de Nirgua y a partir de allí se da inicio al recorrido, les recomendamos a ambas docentes, tratar de hacer ver a los habitantes de la ciudad de Nirgua que esa Manifestación les pertenece que es al pueblo a quien le corresponde organizarla, mantenerla y proyectarla en el tiempo, es un potencial turístico de gran magnitud.
Los Danzantes de Independencia
En Cuanto a los Danzantes de Corpus de Independencia o Sabaneta, es una historia algo similar al Caso de Nirgua, la idea pasa por mi mente un día, se escapa de mi mente el dia y mes preciso, mas no obstante si recuerdo el año, 1998, hablaba para ese entonces con mi ex discípulo en el grupo de Danzas Yaracuy, Noel Sevilla Vargas, al respecto de la Danza de Nirgua y le comentaba que en un taller, el citado anteriormente en el Centro de Cultura Popular, en donde el experto me refirió la existencia de no solamente la Diablada danzante en Nirgua sino que en Independencia también la hubo y le comento, que tal si nos montamos en eso, ya para ese entonces dentro de mi formación profesional contaba con un taller de Técnicas de nvestigación de Campo para la reactivación de las Danzas Extintas, le expongo, sin que se percatara siquiera de lo que le proponía, le consulto que me apoyara en algunas estrategias que se emplean en la técnica “Ayesterdan” para dar inicio al proceso de reactivación de danzas extintas, es asi como decido ubicar la danza de independencia, para lo cual ya me venía dando vueltas la idea en el Sector Sabaneta, ello por ser uno de los lugares mas antiguos en la otrora La Independencia, conocido antiguamente como “La Sabana”, allí nos hablamos con mi amigo personal, el para ese entonces y aun hoy día coordinador vecinal Elio Escorche, quien se pone a nuestra disposición para apoyarnos en todo lo que redunde en beneficio de su comunidad de Sabaneta, en otra oportunidad estando realizando un taller de danzas para docentes en ejercicio en las instalaciones de lo que algunos llaman La Casa de La Cultura de La Independencia (1999) realizamos una puesta en escena en la Cancha deportiva, ubicada en un extremo de la antes citada “Casa Cultural”, los transeúntes que por allí pasaban se detuvieron para observar al nutrido grupo de maestros y maestras que animosamente danzaban, uno de estos observadores era el ya fallecido Don Jesús “Chucho” Mora, cariñosamente llamado por los jóvenes del lugar “Vale-Vale”, en alusión a la expresión por el muy empleada para saludar a todo el mundo que se cruzaba en su camino, una vez culminado el evento –puesta en escena de una de las danzas tratadas en el taller con los maestros y maestras, al retirarme de las instalaciones de la Cancha deportiva me topo con Chucho Mora, asi lo nombro, porque así lo conocí desde mis años de mocedad, al verme me saluda con el respeto y cariño de siempre y seguido me pregunta, ustedes como que estaban bailando la danza de los diablos de pueblo abajo? aquello me causó mucha impresión y le contesto con otra pregunta, los diablos de dónde? A lo que me responde él, aquellos bichos que venían pa acá pa la capilla de San Rafael, cuando era de pajón, no esta nueva, la que quedaba ahí en donde era el hospitalito viejo. El hombre notaba mi asombro y seguía adicionando datos a su información, esos que eran unos demonios que salían embojotaos” en trapos de colores y caretas de cartón y alambre. Dentro de mi asombro alcance a preguntarle que de donde decía que venían y me respondió, de por ahí de abajo, o de La Negrita o Mampostal o de Sabaneta abajo, luego de ahí me enteré que existen dos barrios o sectores con el nombre Sabaneta, uno que colinda con la actual urbanización San José, la cual también formó parte del Sabaneta de abajo y cuyo límite era es la autopista y la Sabaneta de arriba, la por nosotros conocida, allí me vino a la mete el recuerdo de Rafael Salazar y dije para mi mismo “Eureka”, estoy en lo cierto, a partir de allí Chucho Mora se convirtió en mi libro viviente y mi informante clave, poco a poco fue describiendo o descifrando para mi un sinfín de detalles, de los cuales ya nosotros como grupo de vanguardia teníamos bastante adelantado, lastimosamente para el acervo cultural de Independencia, un lamentable día se nos fue Jesús “Chucho” Mora, se nos fue la fuente viva de información, a Dios gracias fue muy bueno lo que nos informó al respecto, por lo menos teníamos una buena pista, la de donde vendrían los danzantes; al tiempo, Dios nuevamente fue generoso con nosotros, indagando sobre los bailes de Cintas de Carnaval de cañaveral, con el informante clave para ello, Marco Antonio Giménez, nos da como referencia que por allá por los años 50, quien elaboraba los trajes y las mascaras para los bailadores de Cintas era un señor que vivía por los lados del sector El Paradero, que era un señor que hacía bautizos de los llamados “de Agua”, con esas referencias supe de inmediato que se trataba de Miguel Orellana, el muy afamado “Administrador de Bautismos de Agua” como el mismo se hacia llamar, en esa investigación anduvimos juntos Jhonny Emmanuel Zoteranis y yo, mas rápido que inmediato nos pusimos en la casa de Miguel Orellana, nunca había compartido con este insigne cultor, a pesar de conocerlo desde hacía mas de 30 años, pues el era quien como nosotros decimos vulgarmente, quien “le ponía el agua a los muchachitos y muchachitas (infantes) de por nuestros sectores de La Independencia, pero nunca conocido en esas lides de sastre y artesano, a partir de allí fueron muchas las visitas a casa de Miguel, allí nos contaba de su vida de sastre de alto calibre, estudio y trabajo ese arte en Italia, Valencia y Caracas, nos contó lo referente al baile de las cintas y en una conversación espontánea como casi todas, en sus conversaciones conocí a un Miguel Ángel Orellana Bailador de Mazurcas Criollas, de Pollas de Bailes de Bombas o de coplas, de pasodobles, recuerdo mucho que cuando le solicitaba que me mostrase como era tal o cual baile, tras unas pocas de carcajadas decía, este Luis si que tiene “vainas” ya me va a pone a hace de payaso, pero como decimos hoy día, “no aguantaba dos pedidas” y acto seguido acompañándose con un sonido gutural onomatopéyico de la pieza en cuestión, bailaba para mi lo que le solicitaba, fue quien me adiestró en el baile de la mazurca de Independencia,
entre otros, además me relató que los habitantes de lo que es llamado La Negrita, … “eso si eran negros de verdad, parecían un calbón” acotaba tras carcajadas estridentes, según sus datos eran descendientes directos de esclavos africanos que trabajaban antes en las haciendas de cacao y caña de azúcar del sector, ellos, según Miguel: bailaban pegando brincos sobre unos pedazos de juajuas (bambúes) largas que entrechocaban acotadas a lo largo en el suelo y agarradas por u hombre o mujer por cada extremo, la pegaban contra el suelo y una contra la otra, mientras uno o varios, entre mujeres y hombres brincaban adentro de estas dos juajuas aplaudiendo rápidamente, esto hoy dia me recuerda mucho al baile del papelón, pudo haber sido una variante o el primigenio del actual baile, también nos contó de otro baile que hacían estos negros de La llamada comunidad de La Negrita, estos iban a visitar las casas de los hacendados de Mampostal con una especie de serenata o parranda callejera, hacían la música tocando trozos de juajuas con palitos y como si fueran maracas, además de tamboras cortas y bailaban dando giros de un lado para otro como persiguiéndose mujeres y hombres, mientras cantaban algo que decía como “cununao, cununao lololo lololo lololo cununao”, pero eso se perdió, es cuestión de un minucioso trabajo para su reconstrucción.
Miguel, hoy día cuanto lamento que nos haya dejado, tras marcharse en el viaje sin retorno, en una de esas tantas amenas y jocosas conversaciones, nos refirió que él, les había hecho trajes hasta los Diablos de Mampostal, allí quedé petrificado, pero al reaccionar le pido que me aclare y me informa, que a algunos de los que bailaban en asunto de corpus Cristi, que eran trabajadores de las haciendas de Cacao de Mampostal y La Negrita el les hacia los trajes y hasta mascaras les llegó a hacer, en ese momento el tiempo se detuvo, Miguel me trasportó mental y emocionalmente a aquel mágico lugar, él relataba y yo estaba allá en esa época, allí supe, que los que danzaban eran hombres venidos de tierras del estado Aragua que junto a sus familias se habían venido a trabajar en las haciendas de Cacaos de la zona, que trían dentro de sus bagaje cultural la costumbre de rendirse ante el Santísimo Sacramento del Altar, como Danzante de Corpus o como se les suele mal llamar, respectivamente, Diablos Danzantes, me informaba Miguel Orellana, que fueron muchos años que esta gente vivió por allí y que danzaba en ese día, al decaer las haciendas de cacao, esta gente fue regresando tal vez a sus lugares de origen o se trasladaron a otros lugares, eso sólo Dios lo sabe, Miguel me contaba que la gente mas bien les tenía al principio temor, pues desconocían esa costumbre, ya luego hasta algunos de los propios habitantes del lugar llegaron a danzar con ellos, Miguel contó que de hecho el una ocasión se preparó para danzar junto a ellos, estaba muy jovencito, alegó tener unos 25 años de edad, pero cuando llegó el día no pudo hacerlo porque se enfermó de “paperas” (parotiditis) y eso le limitaba hacerlo, contó que el traje y la mascara se las cedió a otro para que danzara, con las informaciones de Miguel Ángel Orellana, oriundo de tierras mampostalenses quedó esclarecido el asunto del origen de los Danzantes de Corpus Cristi de Independencia, nosotros creíamos que eran de Sabaneta, por la orientación que traían, al ascender de Mampostal y La Negrita para tomar rumbos a la Capillita de San Rafael Arcángel, la capilla vieja, la de paja, la que cedió sus terrenos para dar paso a la construcción de lo que luego fue el Hospital Plácido Daniel Rodriguez Rivero, el Hospital viejo, que al ser reubicado en la parte norte alta de San Felipe fue convertido, una parte en la Escuela de Educación Especial y otra en sede de los “Boy Scouts” (Niños Exploradores), y hoy día es el Mercado Municipal Nuevo de San Felipe, frente a la Plaza Sucre de Independencia.
Esta información me la ofreció Miguel Ángel Orellana en el año 2005, ya teniendo el Grupo de Danzantes que iniciamos el proceso de la etapa de propiciar la reactivación de la manifestación cuatro años, pues como puede constatarse en el Libro de actas de
Memorias de la Agrupación de Danzantes de Sabaneta – La Independencia, el cual tengo en mi poder como Custodio de la manifestación, para lo cual fui elegido en 1999 por quienes la Fundamos, la primera edición luego de su receso por mas de 50 años de inactiva fue el Jueves 16 de junio de 2001, en esta según los estatutos, debidamente, registrados por ante la Oficina de Cultos del Ministerio de Relaciones Interiores de la Republica Bolivariana de Venezuela, se contempla, entre otras consideraciones que el Presidente es de carácter vitalicio, que es una organización de tipo Cofradía Religiosa de socio y devotos, amparados en la fe católica. El presidente y Primer Capataz electo por la totalidad de miembros que iniciamos la Cofradía fue mi persona (Luis Alfredo Valles Silva), me sigue en línea de mando el Señor Noel Sevilla Vargas quien fue electo Secundo Capataz. En esa Primera edición danzamos 23 miembros, todos masculinos como también lo contemplan los estatutos de la Cofradía, no se permite la participación de las damas en la organización, las cuales solo pueden participar en calidad de apoyo y con el nombre de Sayonas, su rol es el de asistir a los danzantes en relación a su vestimenta, hidratación y rosearles
el agua bendita mientras ejecutan sus danzas.
Para el año 2005 abandoné, y de manera voluntaria, la organización en virtud de observar discrepancia en los asuntos de la fe católica que algunos profesaban, tal es el caso de algunos habitantes de la comunidad de la Propia Sabaneta que han tomado la danza y la han tratado de mezclar con asuntos de “brujería”, hay que respetar las costumbres de los demás, pero está en la organización no prestarse para ello, otros le atribuyen a la Danza todo lo malo que pueda suceder en la comunidad, si alguien fallece en días anteriores o sucesivos a la danza, le atribuyen tal acontecimiento a la organización, y cosas por el estilo. Hoy dia un grupo de danzantes de los pioneros, junto a otro buen numero de niños, de especie de clubes escolares, se suman para danzar el dia asignado o escogido por los actuales danzantes, pero la mayoría ni tan siquiera sabe el porque danzan, que significado tiene ello, algunos ni siquiera son bautizados en la fe católica, no conocen tampoco el significado de las danzas que ejecutan, no saben lo que es estar en comunión con el Santísimo Sacramento del Altar, no guardan los 7 jueves obligatorios, no realizan las rendiciones que el Primer Capataz debe hacerles conocer, no obstante allí está la Organización, tal vez no tan bien orientada como debería estarlo, pero allí están, luchando por convertirse en una verdadera representación tradicional de un pueblo pujante.
Luis Alfredo Valles Silva
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